Desde Lux Brumalis – Estudio Jurídico & Consultora, expresamos nuestro rechazo a las recientes declaraciones del Presidente de la Nación, Javier Milei, en las que afirmó que durante 2026 se habrían “deportado 20.000 terroristas” de la República Argentina.
Los propios datos oficiales difundidos públicamente no permiten equiparar las medidas migratorias adoptadas con casos de terrorismo.
Es fundamental diferenciar conceptos y categorías jurídicas para hablar e informar con precisión, especialmente cuando se trata de migración, seguridad y terrorismo.
Un rechazo en frontera no es una expulsión: en estos casos, la persona no ha sido admitida para ingresar propiamente al territorio nacional.
Una infracción migratoria no es terrorismo: haber sobrepasado, por ejemplo, el período de permanencia autorizado constituye una cuestión de naturaleza migratoria y no puede equipararse, por ese solo hecho, a una actividad terrorista.
Carecer de documentación habilitante tampoco convierte a una persona en terrorista.
Como profesionales especializados en Derecho Migratorio y movilidad humana, nos preocupa especialmente la utilización de este tipo de expresiones, que asocian de manera generalizada migración, movilidad humana, irregularidad migratoria y terrorismo.
Las palabras importan. Y las categorías jurídicas también.
La manipulación de datos, su presentación fuera de contexto y la utilización inexacta de terminología jurídica resultan extremadamente peligrosas cuando contribuyen a asociar, de manera generalizada, migración, irregularidad migratoria, delincuencia y terrorismo.
Cada rechazo en frontera, cancelación de residencia o expulsión responde a causales, procedimientos y consecuencias jurídicas diferentes.
Confundir estas figuras y presentarlas públicamente bajo una misma categoría no solo conduce a una información incorrecta, sino que puede contribuir a la estigmatización de las personas migrantes, a la segregación, y a la ruptura del tejido social.
La seguridad y el control migratorio son funciones legítimas del Estado. Precisamente por su importancia, su tratamiento en el debate público requiere rigurosidad, información verificable y precisión jurídica.
Es fundamental generar espacios de formación y debate amplios, con actores de diversos sectores, para poder avanzar en el desarrollo de políticas migratorias eficaces y eficientes, que respeten los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes y sus familiares.
Desde Lux Brumalis reafirmamos nuestro compromiso con una política migratoria basada en el Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos y el uso responsable de la información.
Informar con precisión también es una responsabilidad política.





